
Cuando vi esta maravilla de la ingeniería italiana estacionada afuera de la oficina me quedé boquiabieto... Mi sorpresa fue mayúscula al enterarme de quién era el dueño de semejante ostentación en cuatro ruedas.
Desde que llegué por acá me pareció que un pedacito de México estaba enclavado en la ciudad de Dallas, vendimia de fritangas en la calle, un puesto de chicharrones de harina, otro de refrescos y allá en la esquina un puestecito de metal, como puesto de periódicos del DF. En ese localito de 2m x 1.5m se sacan copias y fotos tamaño pasaporte, también se llenan solicitudes de pasaporte a los que no sepan escribir. Nooo, pues el sentido de la oportunidad lo tiene muy claro la comunidad mexicana, ni duda cabe, pensé!!!. Días después veo al dueño del puestecito en mención subiendose a su auto, el de la foto de arriba, sólo que imagínenlo en color negro!!!
Definitivamente algo he estado haciendo mal!!!!
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